Eisenkot reivindica el fin del mandato de Netanyahu, pero ningún bloque alcanza los 61 escaños necesarios para gobernar Israel.
El futuro político de Benjamin Netanyahu quedó en entredicho tras las primeras proyecciones de las elecciones celebradas en Israel, que colocan al bloque opositor liderado por Gadi Eisenkot por delante de la coalición del primer ministro. El avance de los partidos árabes, que prácticamente duplican su representación parlamentaria, añade presión a unas negociaciones en las que ninguna de las fuerzas alcanza por sí sola la mayoría necesaria para gobernar.

Eisenkot, exjefe del Estado Mayor israelí y líder del partido Yashar, proclamó que el mandato de Netanyahu ha llegado a su fin y anunció que buscará formar un nuevo Gobierno. Sin embargo, los resultados preliminares no resuelven todavía la disputa por el poder.
Las proyecciones de los principales canales de televisión israelíes atribuyen al bloque opositor entre 52 y 53 escaños, frente a unos 50 de la coalición encabezada por el Likud, el partido de Netanyahu. La mayoría parlamentaria en la Knesset, el Parlamento israelí, requiere 61 de los 120 escaños.
La decisión sobre quién recibe el encargo de formar Gobierno corresponde al presidente israelí, Isaac Herzog.
Eisenkot y Lapid dan por derrotado a Netanyahu
Eisenkot interpretó los primeros resultados como una señal de rechazo al Ejecutivo, en referencia también a los ataques de las milicias palestinas del 7 de octubre que desencadenaron la guerra de Gaza.
«Los resultados preliminares arrojan una desconfianza total en Netanyahu y el gobierno del 7 de octubre», sostuvo en redes sociales.
El dirigente opositor afirmó que, si las cifras se mantienen, se trataría de una victoria de la mayoría estatal-sionista de Israel. También prometió actuar de inmediato para sustituir al actual Ejecutivo y establecer un Gobierno de movilización sionista en el menor tiempo posible.
El ex primer ministro Yair Lapid se sumó a las críticas y calificó el resultado como una derrota contundente para la coalición gobernante.
«El pueblo les ha dicho que se larguen a casa», escribió en redes sociales, al cuestionar la continuidad política de Netanyahu.
Los partidos árabes alcanzan un resultado histórico
Uno de los datos más relevantes de la jornada es el avance de las dos principales fuerzas políticas árabes: la Lista Árabe Unida (Raam), encabezada por Mansur Abbas, y la Lista Conjunta, liderada por Ayman Odeh.

Las proyecciones les atribuyen siete y once escaños, respectivamente. En conjunto, sumarían alrededor de 18 diputados, frente a los diez que ambas formaciones tenían hasta ahora, según los datos difundidos.
El resultado se produce en medio de una movilización excepcional de los árabes israelíes, que representan aproximadamente el 21 % de la población del país. Su participación electoral ronda el 80 %, de acuerdo con la información difundida.
Abbas celebró la respuesta de su electorado y manifestó su disposición a contribuir a la salida de Netanyahu del poder.
«Queremos sustituirla de casi cualquier forma posible», afirmó, antes de advertir que, con las cifras disponibles, no existe todavía una mayoría de Gobierno. También prometió convertir los escaños obtenidos en «una nueva realidad en el país».
La representación árabe podría resultar decisiva en las negociaciones para construir una mayoría parlamentaria favorable a la oposición.
Ministros de Netanyahu rechazan la euforia opositora
Desde el Gobierno, varios ministros del Likud intentaron rebajar las expectativas de la oposición y cuestionaron las celebraciones anticipadas.
El ministro de Asuntos Exteriores, Gideon Saar, calificó de «prematuras» las muestras de euforia de la izquierda y defendió que el Likud continúa siendo el partido individual más votado de Israel, pese a las proyecciones desfavorables para el bloque gubernamental.
El ministro de la Diáspora, Amichai Chikli, centró sus críticas en los partidos árabes y cuestionó que puedan participar en la formación del próximo Ejecutivo. Advirtió que una alianza de la izquierda con formaciones que considera contrarias al carácter judío y democrático de Israel podría transformar la naturaleza del Estado.
La reacción más dura llegó del ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, líder del Partido Sionista Religioso. Ante las celebraciones por el avance electoral árabe, lanzó una advertencia directa: «No les dejaremos celebrar».
Smotrich también afirmó que no permitiría revertir la expansión de los asentamientos en Judea y Samaria, denominación israelí de Cisjordania, y expresó su confianza en que los votos de los soldados ayuden a su bloque a conseguir los escaños que necesita.
El resultado deja a Israel ante una negociación política incierta. La ventaja provisional de Eisenkot y el crecimiento de los partidos árabes debilitan las perspectivas de Netanyahu, pero la falta de una mayoría clara impide dar por definida la formación del próximo Gobierno.
Fuente: Israel: oposición aventaja a Netanyahu y partidos árabes duplican escaños se publicó en diariodigital.com.do



