El presidente reconoce que su partido enfrenta una desventaja histórica en las elecciones de mitad de mandato
WASHINGTON.– Donald Trump reconoció que los republicanos enfrentan una desventaja histórica en las elecciones de mitad de mandato, pero aseguró que su partido hizo un esfuerzo extraordinario para conservar el control político, durante un discurso en Washington que mezcló advertencias electorales, ataques a sus adversarios y promoción de sus proyectos de renovación urbana.
En el estanque reflectante del Monumento a Lincoln, el mandatario pronunció este lunes su último gran discurso antes de que los estadounidenses acudieran a votar este martes. Sin embargo, buena parte de su intervención se concentró en las reparaciones del lugar y en las transformaciones que ha ordenado en la capital.
«Normalmente, sea quien sea el presidente en funciones, republicano o demócrata, por alguna razón, no gana las elecciones de mitad de mandato», reconoció Trump. No obstante, sostuvo que los republicanos podrían obtener una victoria contundente si sus seguidores acudían a las urnas.
El presidente calificó a los candidatos demócratas como los más «extremistas y peligrosos» de la historia estadounidense y les atribuyó propuestas de fronteras abiertas, aumentos de impuestos, confiscación de armas y eliminación de la producción de petróleo y gas natural. También lanzó acusaciones contra algunos aspirantes, a quienes vinculó con el yihadismo y la Hermandad Musulmana, sin aportar pruebas en su discurso.
Trump defendió además su gestión económica y afirmó que los ingresos personales alcanzaron niveles históricos, mientras la pobreza se encontraba en mínimos. «Nada de eso importa si vamos a ser tontos y dejar que ganen las elecciones personas que odian a nuestro país», expresó.
El estanque reflectante, protagonista del discurso
El escenario también sirvió para exhibir las obras impulsadas por el mandatario. Trump anunció la reapertura del estanque reflectante, cerrado desde julio por problemas con el revestimiento y la proliferación de algas que habían teñido el agua de verde.
El presidente aseguró que su administración limpió cientos de grafitis, reparó más de 2,300 luminarias y restauró más de 83 estatuas, fuentes y monumentos en Washington. También mencionó el salón de baile de la Casa Blanca, un helipuerto, un campo de golf y un arco triunfal entre sus proyectos.
Incluso bromeó con la posibilidad de cambiar el nombre del estanque para ponerle el suyo.
En el terreno electoral, cuestionó la contienda senatorial de Alaska y denunció un supuesto intento de confundir a los votantes mediante la candidatura de un hombre llamado Dan Sullivan frente al senador republicano del mismo nombre. La demócrata Mary Peltola negó conocer el presunto plan.
El discurso llegó después de una intensa gira de campaña: 28 mítines en distintos puntos del país, 19 estados visitados y 25 días de desplazamientos durante el último mes.
Consultado por NBC News sobre la posibilidad de reanudar los ataques contra Irán después de las elecciones, Trump respondió negativamente.
El mandatario tenía previsto cerrar la jornada con varios mítines virtuales desde Washington, a diferencia de 2018, cuando realizó actos presenciales en tres estados durante el último día de campaña.
Fuente: Trump cierra campaña entre ataques y prevé derrota republicana se publicó en diariodigital.com.do



