Primarias abiertas, empoderamiento del pueblo para seleccionar a los candidatos que desean que les representen

Hace dos semanas el Senado de la República aprobó el proyecto de Ley de Partidos y Agrupaciones Políticas, originándose tras esta decisión toda suerte de opiniones y contraopiniones, opiniones con sentido y contrasentido. En fin los analistas de diversas corrientes se han servido con la cuchara grande.

Este jueves, el proyecto en cuestión fue remitido a la Cámara de Diputados, donde habrá de convertirse en Ley a menos que las sinrazón se imponga y la pieza sea rechazada por la tozudez de quienes ven en esta Ley su tumba política.

La Ley de Partidos y Agrupaciones Políticas ha entrado y perimido en el Congreso Nacional en los últimos 17 años, tras ponerse en discusión en los ámbitos políticos partidarios, en la sociedad civil y todos los segmentos sociales del país, la necesidad de modificar el actual sistema de selección de candidatos.

Como es sabido por todos, el proyecto de Ley de Partidos y Agrupaciones Políticas ha sido enviado al Congreso Nacional en varias ocasiones, para que, con el justo tratamiento en el ámbito legislativo, podamos lograr una reforma política integral del régimen electoral, planteando, entre otros puntos no menos importantes, instaurar el sistema de primarias abiertas y simultáneas, que representa lo más amplio, participativo y democrático, al momento de que cada partido escoja a sus candidatos en los tres niveles: presidencial, congresual y municipal.

Las primarias abiertas y simultáneas representan el mejor ejercicio para dar respuestas claras a la cuestionada representación de quienes hoy ocupan espacios decisivos del poder político-partidario en la República Dominicana.

No es de ahora la disociación entre representantes y representados. Sólo debemos remitirnos a las crónicas e informaciones periodísticas de décadas atrás y así podemos apreciar por parte de la ciudadanía un estado total de descreimiento en torno a los partidos políticos y su dirigencia, como así también un grado de apatía hacia la política general y la cuestión pública.

Esta crisis de representación podemos definirla como la nula o escasa creencia de la ciudadanía en sus representantes y en las estructuras partidarias como organizaciones que garantizan el nexo entre la sociedad civil y el Estado.

Se trata de una deslegitimación que no es casual sino producto de sucesivas transformaciones que ha vivido la democracia como sistema de gobierno y los partidos como conductores de demandas; a este escenario se adiciona un ciudadano alejado del ámbito público.

Este cuestionamiento hacia la clase política hace imperante encontrar mecanismos que acerquen a representantes con representados y revaloricen el sistema político partidario.

La construcción de la democracia de República Dominicana requiere continuamente transformaciones que revaloricen el compromiso de la política hacia la ciudadanía.

La dirigencia tiene el deber moral de impulsar cambios de fondo que intenten revertir el escenario descripto y reduzcan la brecha entre la política partidaria y los reclamos sociales.

Las primarias abiertas y simultáneas.- Es así que la propuesta de instaurar el sistema de primarias abiertas y simultáneas es una posibilidad concreta que contribuye al crecimiento y sustentabilidad del régimen democrático porque posibilita ampliar la participación en las estructuras partidarias.

La democratización de los partidos políticos refuerza el sistema político y devuelve legitimidad a la clase política, tan desprestigiada en los últimos años.

El sistema de primarias abiertas y simultáneas tiene la particularidad de habilitar la participación, en la selección de candidatos, a todos aquellos ciudadanos que figuren en el padrón general, sean afiliados o no. Éstos podrán emitir un solo voto y para una sola agrupación política.

La elección de los candidatos no queda únicamente supeditada a la voluntad de los afiliados sino que posibilita que un importante número de electores se involucre en la vida interna de los partidos, sin que necesariamente sea militante partidarista.

Con las primarias abiertas y simultáneas se da por finalizada la especulación de dirigentes que se postulan en una misma elección a dos cargos diferentes.

El carácter de simultaneidad que entra en vigencia con las primarias abiertas y simultáneas, es que todas las listas de los partidos políticos que pretendan competir electoralmente en las elecciones generales deberán participar en las primarias, que se llevarán a cabo en un mismo día y en toda la jurisdicción que rija la normativa. Y, con el padrón de la Junta Central Electoral.

Con las primarias abiertas y simultáneas se revierte un estado que caracteriza a las actuales agrupaciones políticas y que es la perpetuidad de cúpulas o núcleos poco representativos de las bases en espacios de poder relevantes.

Es importante resaltar el protagonismo que, con las primarias abiertas y simultáneas, se le otorga al afiliado e independiente a la hora de elegir a los hombres y mujeres que representarán sus intereses, ya sea en el Poder Ejecutivo como en los ámbitos colegiados.

El sistema de primarias abiertas y simultáneas tiene como fin principal democratizar las estructuras partidarias y revalorizar las decisiones de la mayoría.

Veamos los que a nuestro juicio son los principales beneficios que la implementación den las primarias abiertas y simultáneas impondría a nuestro tan cuestionado sistema político-partidario:

1)        Revalorización de la democracia representativa y del sistema político partidario.

2)        Ampliación de la participación ciudadana a la hora de elegir candidatos.

3)        Legitimación de los candidatos mediante el voto de la ciudadanía en general.

4)        Destierro de prácticas que otorgaban perpetuidad en cargos electivos a cúpulas y núcleos poco representativos de las bases.

5)        Comulgación entre representantes y representados.

6)        Afianzamiento del rol de los partidos políticos como canales de representación entre el Estado y la sociedad civil.

7)        Democratización de la vida interna de las agrupaciones políticas.

Para finalizar y a modo de reflexión queremos decir que sería importante que la dirigencia y la ciudadanía en general comenzaran a ver el sistema de primarias abiertas y simultáneas como el mejor intento para reformar el sistema político actual, otorgándole mayor transparencia y legitimidad.

La Ley de Partidos y Agrupaciones Políticas, sería un paso importante que la posibilidad de la instaurar primarias abiertas y simultáneas estaría trasladando hasta los segmentos de la sociedad que con el actual sistema están excluidos.

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