Helicópteros salvadoreños intervienen mientras crece la presión sobre bandas
Una acción militar con helicópteros salvadoreños en las afueras de Puerto Príncipe marcó una nueva señal de escalada en la ofensiva contra las bandas armadas que operan en Haití. En ese contexto, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, afirmó que los grupos criminales están perdiendo terreno.
«La ventaja ya no está del lado de las pandillas», escribió Bukele la noche del 3 de noviembre de 2026 en su cuenta de X, al informar sobre una intervención para repeler un ataque contra soldados procedentes de Chad que forman parte de la Fuerza de Represión de Bandas (FRG) en Croix-des-Bouquets, al norte de la capital haitiana.
Según el mandatario salvadoreño, los efectivos bajo ataque recibieron apoyo inmediato de helicópteros de combate desplegados por El Salvador.
«Grupos armados estaban atacando a soldados de la FRG procedentes de Chad. Intervenimos rápidamente y repelimos a los atacantes con nuestros helicópteros de ataque», señaló.
Las declaraciones confirman la presencia de aeronaves salvadoreñas en operaciones sobre Croix-des-Bouquets, mientras continúan los operativos de seguridad en la llanura de Cul-de-Sac. Testigos reportaron haber visto un helicóptero sobrevolando la zona y escuchado disparos durante la noche. También observaron destellos de fuego en medio de la oscuridad.
El mensaje de Bukele llegó acompañado de un discurso dirigido directamente a la población haitiana. En su segundo mensaje al país, evocó la figura de Jean-Jacques Dessalines y sostuvo que Haití sigue enfrentando a quienes, a su juicio, han traicionado el legado del libertador.
El presidente salvadoreño aseguró que esos actores han contribuido al deterioro del país y acusó a algunos de haber armado y financiado bandas criminales. «Los ayudaremos a recuperar el país de manos de los traidores», declaró.
Más de 2.000 soldados salvadoreños desplegados
La participación salvadoreña en Haití se ha ampliado en las últimas semanas. Más de 2.000 soldados de ese país se encuentran desplegados en territorio haitiano después de la desaparición de cuatro técnicos militares salvadoreños, quienes fueron atacados el 18 de octubre de 2026 en la llanura de Cul-de-Sac. Hasta ahora se desconoce su paradero.
Mientras continúan las operaciones sobre el terreno, otro hecho llamó la atención de la comunidad internacional.
El embajador de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Mike Waltz, sostuvo el 3 de noviembre que la presión ejercida por las fuerzas internacionales sobre las bandas armadas habría llevado a uno de sus principales líderes a solicitar mediación ante la ONU.
Waltz reaccionó a una carta enviada el 1 de noviembre a António Guterres por Wilson Joseph, conocido como Lanmò San Jou y señalado como líder de la banda 400 Mawozo. En la comunicación, Joseph pidió el envío de una delegación internacional que facilite un proceso de diálogo entre su organización y las fuerzas internacionales presentes en Haití.
El diplomático estadounidense manifestó sorpresa por la solicitud y exhortó a los líderes de las pandillas a detener los ataques contra las fuerzas internacionales, la violencia contra la Policía Nacional de Haití y los abusos cometidos contra la población.
Wilson Joseph enfrenta cargos en Estados Unidos por toma de rehenes y conspiración para cometer toma de rehenes. Además, las autoridades estadounidenses ofrecen una recompensa de hasta un millón de dólares por información que conduzca a su captura.
La banda 400 Mawozo fue señalada por el secuestro de 17 misioneros cristianos en octubre de 2021, entre ellos 16 ciudadanos estadounidenses y un canadiense.
Gobierno haitiano reafirma control de la estrategia
En paralelo, el primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, reiteró que el Estado mantiene la conducción política y estratégica de las operaciones de seguridad que se desarrollan con apoyo internacional.
La declaración fue emitida horas antes de los mensajes de Bukele y se produjo después de que Naciones Unidas aclarara que la mayoría de los soldados salvadoreños desplegados en Haití no están bajo el mandato de la Fuerza de Represión de Bandas ni bajo su mecanismo de rendición de cuentas.
Fils-Aimé insistió en que las acciones contra las organizaciones armadas deben ejecutarse dentro del marco legal y con respeto a los derechos humanos. También destacó el fortalecimiento de las Fuerzas Armadas de Haití, con la meta de alcanzar un contingente de 15.000 efectivos.
En medio de una ofensiva que sigue ganando intensidad, la intervención aérea anunciada por Bukele y la inesperada petición de diálogo de uno de los jefes de banda más conocidos del país reflejan un momento de presión creciente sobre los grupos armados que operan en Haití.
Fuente: Bukele entra en escena en Haití y asegura que las pandillas pierden terreno se publicó en diariodigital.com.do



