Michael Vigil afirma que la mayoría de la droga entra por garitas legales a Estados Unidos.
SANTO DOMINGO.— Capturar o eliminar a los principales jefes de los carteles no detiene el narcotráfico, porque esos liderazgos son reemplazables y su captura puede incluso generar fragmentación y más violencia, afirmó Michael Vigil, exjefe de operaciones de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA).
Vigil, quien durante décadas trabajó como agente encubierto de la DEA e infiltró organizaciones criminales en México, Colombia, Brasil, Centroamérica y el Caribe, sostuvo que la estrategia para enfrentar el tráfico de drogas debe concentrarse también en reducir la demanda existente en Estados Unidos.
En una conversación con Tomás Mosciatti, en Radio Bío Bío de Chile, Vigil explicó que Estados Unidos continúa siendo el principal mercado consumidor de drogas y consideró que mientras exista una elevada demanda habrá organizaciones dispuestas a satisfacerla.
“Podemos detener a millones de estos individuos, pero la única manera en que vamos a poder detener el narcotráfico es reduciendo la demanda aquí en Estados Unidos”, planteó el exfuncionario.
Más del 90% de la droga cruza por garitas legales
Uno de los principales cuestionamientos de Vigil estuvo dirigido a la afirmación de que los migrantes latinoamericanos son los responsables de introducir las drogas en Estados Unidos.
Según el exjefe de operaciones de la DEA, la mayor parte de las drogas ingresa por la frontera con México a través de garitas legales y aproximadamente más del 90% de quienes las cruzan son estadounidenses.
También afirmó que las drogas son vendidas principalmente por estadounidenses dentro de Estados Unidos y cuestionó la política migratoria del presidente Donald Trump.
Vigil sostuvo que la lucha contra el narcotráfico requiere cooperación entre los países, especialmente porque se trata de organizaciones criminales transnacionales.
Una carrera de infiltraciones y riesgos
Durante su trayectoria en la DEA, Vigil participó en operaciones encubiertas contra algunas de las organizaciones criminales más poderosas de América Latina. Entre ellas mencionó el antiguo Cartel de Guadalajara, grupos vinculados a Chapo Guzmán y organizaciones relacionadas con Pablo Escobar y Juan Ramón Mata Ballesteros.
Relató que en una operación en Brasil logró infiltrarse en un grupo boliviano que operaba en ese país y consiguió que le entregaran media tonelada de cocaína en un avión que aterrizó en una pista clandestina cerca de São Paulo. Según su relato, ese fue el mayor decomiso registrado en Brasil hasta ese momento.
El exagente también recordó situaciones en las que estuvo a punto de morir durante operaciones encubiertas. En una de ellas, en México, un narcotraficante le disparó desde aproximadamente un metro de distancia después de matar a un agente de la policía judicial federal.
América Latina concentra una cuarta parte de los homicidios
Vigil atribuyó parte de los altos niveles de violencia de América Latina a la actividad del narcotráfico, el enorme flujo de dinero que genera, la corrupción y el tráfico de armas.
Afirmó que América Latina y el Caribe representan el 8% de la población mundial, pero concentran el 24% de los homicidios del planeta.
También señaló el papel de las armas de fuego provenientes de Estados Unidos. Según Vigil, en su país existen más de 80,000 vendedores con licencia para comercializar armas y muchas terminan en México y otros países de América Latina y el Caribe.
Capturar capos puede aumentar la violencia
Para Vigil, la captura de los principales líderes criminales no elimina las estructuras del narcotráfico. Por el contrario, puede provocar disputas internas por el control de las organizaciones.
Puso como ejemplo la captura y extradición de Joaquín “Chapo” Guzmán, tras la cual, según explicó, surgieron nuevos liderazgos. También citó el conflicto dentro del Cartel de Sinaloa y afirmó que esa disputa ha dejado más de 7,000 desaparecidos, a quienes considera muertos.
El exjefe de operaciones de la DEA sostuvo que Estados Unidos captura más narcotraficantes que cualquier otro país, pero explicó que allí no existen organizaciones con las mismas características de los grandes carteles latinoamericanos, con estructuras militarizadas y control territorial.
Finalmente, Vigil rechazó definir la lucha contra las drogas como una guerra, porque considera que las guerras tienen un final. Prefirió calificarla como una “campaña permanente”, comparable con otros fenómenos criminales que, según explicó, nunca desaparecen completamente.
Fuente: Exjefe operaciones DEA: Capturar capos no frena el narcotráfico; estadounidenses ingresan 90% de droga en EE. UU. se publicó en diariodigital.com.do



